Análisis Colombia ante las urnas

23/03/2018

Santiago José Castro Agudelo es rector de la Universidad La Gran Colombia


El pasado domingo 11 de marzo los colombianos fuimos a las urnas para elegir representantes a la Cámara y senadores, que ejercerán sus funciones a partir del 20 de julio. Los primeros se eligen en circunscripciones territoriales a razón de al menos dos por cada Departamento y 18 en representación del Distrito Capital. De igual modo, se eligieron dos representantes por negritudes, uno por comunidades indígenas y un representante por los colombianos en el exterior. En el caso del Senado fueron elegidos 100 senadores en circunscripción nacional y dos senadores en circunscripción especial, también nacional, en representación de comunidades indígenas.

A lo anterior, deben agregarse 12 curules adicionales, pues la otrora guerrilla de las FARC tendrá cinco representantes a la Cámara y cinco senadores; y la fórmula que resulte segunda en la elección presidencial ingresará al Congreso con el candidato a Presidente como senador y el candidato a Vicepresidente como representante a la Cámara.

El mismo día se llevaron a cabo dos consultas para elegir candidatos a la Presidencia. Por un lado, la llamada “Consulta por Colombia”, en la que se enfrentaban Iván Duque, candidato del Centro Democrático; Marta Lucía Ramírez, del movimiento “Por una Colombia honesta y fuerte”; y Alejandro Ordoñez, del movimiento “La Patria de Pie”. Por otro lado, Gustavo Petro, candidato del movimiento “Colombia Humana”; y Carlos Caicedo, del movimiento “Fuerza Ciudadana”.

En 2017 el Partido Liberal había realizado ya una consulta para elegir su candidato a la Presidencia entre el exministro Juan Fernando Cristo y el exvicepresidente Humberto de la Calle. Aunque este último resultó ganador, la participación dejó mucho que desear, pues no llegó al millón de votos. En el caso de las consultas del 11 de marzo, entre ambas sumaron cerca de 9,7 millones de votos, algo histórico para la democracia colombiana y que arroja ya dos candidatos, uno cercano a la derecha y otro a la izquierda. Es decir, Iván Duque y Gustavo Petro.

Ahora bien, antes de caer en los triunfalismos que de seguro conducen al fracaso, es menester hacer una pausa y hacer algunas consideraciones que permitan tener una imagen más clara del panorama electoral, antes de la primera vuelta presidencial que se llevará a cabo el domingo 27 de mayo.

Las fuerzas en el Congreso
La primera fuerza política en el Congreso será el Partido Centro Democrático con 19 senadores y 32 representantes a la Cámara. Este partido, cuyo líder indiscutible es el expresidente Álvaro Uribe, obtuvo poco más de cuatro millones de votos con su candidato a la Presidencia en la Gran Consulta por Colombia, pero en la elección al Senado obtuvo cerca de 2,5 millones de votos. Esto implica que, de no concretar una alianza cuanto antes con otros partidos, podría enfrentar serios problemas para ganar la Presidencia en primera vuelta y ello dejaría la candidatura de Iván Duque en graves problemas para enfrentar a todas las fuerzas políticas contrarias a Uribe en una segunda. Ya ocurrió en 2014 cuando Oscar Iván Zuluaga, ganador en la primera vuelta, perdió contra la fórmula Santos-Vargas Lleras, que recibió el apoyo de las demás fuerzas políticas, con la excepción del Polo Democrático como partido, aunque sí de algunos de sus dirigentes. Cabe aclarar que en su momento el Centro Democrático hizo fuertes denuncias documentadas de fraude.

La segunda fuerza política en el Congreso es el Partido Liberal, con 14 senadores y 35 representantes a la Cámara. A pesar de tener un candidato a la Presidencia que aún no registra bien en las encuestas, mantiene una votación cercana a los dos millones de votos a nivel nacional y ha demostrado a lo largo de la historia, al igual que el Partido Conservador, saber moverse para mantener su caudal electoral.

Del Partido Liberal se desprende, sin duda, la tercera fuerza política en Colombia: Cambio Radical. Partido cuyo líder es el actual candidato presidencial y otrora vicepresidente del Gobierno Santos, Germán Vargas Lleras, quien es todo menos un outsider y nació y creció entre los acuerdos políticos más difíciles como nieto de Carlos Lleras Restrepo, Presidente liberal de Colombia entre 1966 y 1970. Vargas Lleras ha sido concejal municipal, senador varios periodos, presidente del Congreso, ministro del Interior y Justicia y ministro de Vivienda. Tiene muy claro cómo se hacen alianzas políticas y el tipo de compromisos que ellas implican.

Por otra parte, cercano a Álvaro Uribe durante sus ocho años de gobierno, pero a la vez aliado fundamental de Santos en la coalición de la Unidad Nacional, el Partido Conservador ha perdido la fuerza que despertó entre 2006 y 2014, cuando se habló del “despertar conservador”, manteniendo cerca de 20 senadores y 30 representantes a la Cámara, es decir, el 20% del Congreso. A partir de la próxima legislatura tendrá apenas 15 senadores y 21 representantes a la Cámara. Sin embargo, los dos millones de votos que mantiene a nivel nacional lo hacen convertirse, como ya es tradicional, en una fuerza política clave que puede inclinar la balanza.

El Partido Social de Unidad Nacional, más conocido como Partido de la U, en el que milita el presidente Juan Manuel Santos, fue sin duda el gran derrotado en la jornada del domingo 11 de marzo, perdiendo 7 senadores. No obstante, logra una votación cercana a 1,8 millones de votos, cargando el lastre de un Gobierno en el que no confía el grueso de la opinión pública y cuya imagen desfavorable es la más baja en la historia, al menos desde que se hacen encuestas y sondeos de opinión en el país.

En el caso de la “Coalición Colombia” que lidera Sergio Fajardo como candidato a la Presidencia, y de la que hacen parte el Partido Alianza Verde y el Polo Democrático, obtiene cerca de dos millones de votos a nivel nacional, 15 senadores y 11 representantes a la Cámara. Sin duda, la figura de Antanas Mockus, exalcalde de Bogotá y excandidato presidencial en 2010, como cabeza de lista al Senado de la Alianza Verde fue un factor clave, pero no es un candidato que endose votos, por lo cual en mayo será a otro precio.

La primera vuelta
Así las cosas, si bien Duque arranca la carrera con cuatro millones de votos y el respaldo de la que será la primera fuerza política en el Congreso, los cuatro millones de votos que suman los partidos de la U y Conservador tienen que llamar su atención y lograr los acuerdos que sean menester antes de la primera vuelta. Sería la única forma de debilitar la candidatura de Vargas Lleras y evitar su paso a segunda vuelta, en aras de evitar el mismo resultado de 2014, es decir, que todos los partidos que hoy acompañan al actual Gobierno se comprometan en la segunda vuelta y derroten, una vez más, al candidato de Uribe.

En el caso de Gustavo Petro, es difícil ver cómo con solo cuatro senadores electos, no en ejercicio, podrá enfrentar a los otros candidatos cercanos a su propuesta de izquierda como Humberto de la Calle y su partido Liberal o Sergio Fajardo y su “Coalición Colombia”. Petro obtuvo cerca de tres millones de votos en la consulta del 11 de marzo, pero sin otro candidato fuerte compitiendo con él. Ese resultado no se vislumbra para el 27 de mayo, aunque en una democracia todo puede pasar.

El gran triunfador del 11 de marzo en las elecciones al Congreso es sin duda Germán Vargas Lleras, al haber duplicado el número de votos que obtuvo su partido, al igual que el número de congresistas. No se descarta que muchas facciones afines a su partido hayan acompañado a Duque en la consulta, pero en primera vuelta volverán por el camino de su candidato. Marta Lucía Ramírez, hoy fórmula vicepresidencial de Iván Duque, tiene el respaldo de las bases conservadoras, pero necesita que el candidato se acerque a estas, al igual que su entorno más cercano, claramente liberal.

Si Cambio Radical logra consolidar un acuerdo con los conservadores y con el Partido de la U, arrancan la carrera el 27 de mayo con al menos 5,5 millones de votos, es decir, en una mejor posición que Iván Duque. Sin embargo, de lograrse la gran alianza entre el Centro Democrático y el Partido Conservador, cuyo antecedente es la elección presidencial de 2002, cuando Álvaro Uribe ganó en primera vuelta, el triunfo sería inevitable. Así están las cosas, una vez más el partido que decidirá la elección es el Partido Conservador, con todo y sus problemas internos. Uribe y Duque deberían concentrar sus esfuerzos en concretar la alianza con el Partido Conservador y con el conservatismo en general. De lo contrario, Vargas Lleras puede terminar por adelantarse y las cosas no pueden salir como se esperaba después del resultado de la 'Gran Consulta por Colombia'.

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