Por José Ruiz Vicioso ANÁLISIS|Perspectivas electorales en el Reino Unido

05/03/2015

La Fundación FAES ha publicado un análisis del máster en Historia del Pensamiento Político por la Universidad de Exeter José Ruiz Vicioso sobre el incierto escenario electoral en el Reino Unido, con conservadores y laboristas empatados en las encuestas y una latente preocupación sobre la efectividad del sistema para producir mayorías estables. 

"A menos que se produzca un cambio de tendencia inesperado durante la campaña electoral, todo parece indicar que, de nuevo, en el próximo Parlamento británico ni conservadores ni laboristas contarán con mayoría suficiente como para poder gobernar solos. Los dos grandes partidos continúan empatados en las encuestas (en torno a un 35 por ciento de intención de voto cada uno) sin que ninguno de ellos haya logrado destacarse sobre el otro en los últimos meses[1]. Normalmente, y dadas las características del sistema electoral británico, el partido ganador debería tener una ventaja de dos dígitos sobre el segundo para hacerse con la necesaria mayoría absoluta.

Los conservadores han fiado su éxito electoral a la situación económica. Una estrategia de largo recorrido que ha tenido dos partes: si entre 2008 y 2010 el objetivo fue cargar al Gobierno de Gordon Brown con la responsabilidad de la crisis más grave de las últimas décadas, para recuperar así el poder –algo que lograron, aunque en coalición con los liberal-demócratas–, entre 2010 y 2015 el objetivo ha sido recuperar la credibilidad como partido de gobierno competente que les permita ser reelegidos. Para ello, el tándem Cameron-Osborne ha mantenido una política de austeridad y reducción del déficit público que ha sido muy criticada pero que comienza a dar sus frutos: el Reino Unido es el país del G-7 que más ha crecido en 2014 (un 2,6 por ciento), la tasa de inflación es la más baja de los últimos años y hoy hay más británicos que nunca trabajando (con una media de 1.047 puestos de trabajo creados al día desde el inicio de la legislatura). Unos datos muy positivos que, sin embargo, no se han traducido todavía en un incremento significativo de apoyo electoral.

Por su parte, los laboristas han elegido como 'asunto estrella' de la precampaña la sanidad. Así como Tony Blair obtuvo un resonante éxito en 1997 tras afirmar aquello de “os diré mis tres prioridades de gobierno: educación, educación, educación”, parece que Ed Miliband, que no es precisamente el heredero ideológico del nuevo laborismo, sí que ha querido emular a su carismático predecesor resumiendo su prioridad política en tres letras: NHS, las siglas del National Health Service. Es notorio que la gestión de la sanidad es un asunto de gran relevancia para el electorado británico de izquierdas. Por ello no sorprende que un Partido Laborista cada vez más escorado hacia ese lado del espectro ideológico lo haya tomado como bandera, especialmente ante las polémicas reformas planteadas por Cameron y los suyos.

Los que han perdido en todo caso iniciativa política y apoyo electoral son los liberal-demócratas, socios minoritarios del Gobierno. Si en la campaña de 2010 se destacaron como partido revelación, capitalizando el voto del descontento, su paso por el poder les ha producido un enorme desgaste. El descalabro en las europeas del año pasado confirmó esta inexorable tendencia. Ahora es el populista UKIP el que está logrando rentabilizar el descontento anti-establishment, cada vez más extendido a derecha e izquierda. El partido de Farage es ya la tercera fuerza política, pero no tendrá tan fácil traducir un porcentaje estimable de votos (en torno al 15 por ciento) en representantes parlamentarios.

La perspectiva de un nuevo hung Parliament abre un escenario de incertidumbre en el que otra vez se especula sobre posibles coaliciones de gobierno. Sin embargo, lo que late en el fondo del asunto es una preocupación sobre la pretendida efectividad del sistema electoral first-past-the-post para producir mayorías estables. En 2011, de hecho, y como parte del acuerdo de gobierno, ya se celebró un referéndum para la reforma electoral que fue entonces rechazada por amplia mayoría. ¿Volverá a plantearse esta reforma tras las próximas elecciones?"



[1] Pueden consultarse encuestas actualizadas (prácticamente a diario) en el portal www.yougov.co.uk