Comunicado de FAES tras el fallecimiento de Gabriel Cisneros

05/11/2009

Comunicado de FAES tras el fallecimiento de Gabriel Cisneros


/27.07.2007/ La Fundación FAES quiere manifestar públicamente su hondo pesar por la pérdida de nuestro amigo y patrono Gabriel Cisneros Laborda. Ponente constitucional y diputado ejemplar de nuestra democracia, Gabriel Cisneros ha sido, antes que nada, un enamorado servidor de España y de la libertad.

Si nuestra democracia es una referencia de éxito en tantos lugares, ha sido, en buena medida, porque en nuestra Transición un puñado de españoles fue capaz de encarnar la voluntad de reconciliación por encima de sus circunstancias y de sus ideologías. Y entre ese puñado de políticos responsables brilla tanto por su honradez como por su trayectoria el político de raza que ha sido siempre Gabriel Cisneros. Sus sacrificios personales y su tesón al enfrentar hasta el final las dificultades constituyen un ejemplo para todos.


Su legado, de insuperable valor, estará siempre presente en nuestros corazones y guiará a los españoles que desean vivir en libertad y están dispuestos a luchar cada día por merecerla. Su entrega desinteresada a la causa de la España constitucional, que él siempre quiso que fuera de todos, es un acicate que nos obliga a proseguir su tarea e iluminará nuestro camino.



Desde la Fundación FAES, donde ha compartido tantas horas de trabajo entusiasta y tantas veces nos ha dejado la huella de su excepcional inteligencia política, deseamos, como homenaje póstumo a su labor intelectual, rememorar la colaboración con la que inauguró los Cuadernos de Pensamiento Político de la Fundación, cuyo párrafo final, como síntesis de su obra, decía: "Cualquier reforma concreta que se pretenda deberá ser viable sin destruir la Constitución, es decir, tendrá que respetar sus fundamentos; deberá estar respaldada por el consenso de todo el pueblo español, y habrá de atenerse al procedimiento establecido en el Título X del propio texto constitucional. Me temo que las propuestas más llamativas que vemos en circulación no son tales reformas sino, llana y simplemente una usurpación del único titular posible de la decisión constituyente: el pueblo español".