Aznar clausura el Congreso 'Los Desafíos de América Latina'

05/11/2009

Aznar clausura el Congreso 'Los Desaf?os de Am?rica Latina'


??Aguirre y Aznar junto a otros ex presidentes latinoamericanos en Rosario.

/28.03.2008/
El presidente de FAES, Jos? Mar?a Aznar, se ha desplazado a la localidad de Rosario para clausurar el Congreso 'Los Desaf?os de Am?rica Latina' que ha organizado la Fundaci?n Libertad con motivo de su vig?simo aniversario.

A continuaci?n?se reproduce?de forma ?ntegra la intervenci?n de Jos? Mar?a Aznar:

Quiero que mis primeras palabras sean para expresar mi m?s calurosa felicitaci?n por este veinte aniversario de la Fundaci?n Libertad. Conozco desde hace a?os el trabajo excelente y los principios s?lidos y liberales que cimientan el trabajo de esta Instituci?n. Quiero dar mi enhorabuena a todos los que con vuestro esfuerzo hac?is realidad el ?xito de la fundaci?n y aseguraros mi apoyo, en la medida en que os resulte de provecho, para que continu?is con vuestra labor en el futuro.

A la satisfacci?n de estar por primera vez en esta maravillosa, emprendedora y pr?spera ciudad de Rosario, se une el orgullo de haber sido propuesto para clausurar estas intensas jornadas de trabajo.

Siempre he pensado que las buenas ideas constituyen un requisito imprescindible para el progreso y la prosperidad de las naciones. En este encuentro, "Los desaf?os de Am?rica Latina", se abordaron buenas ideas. Ideas para el futuro de la regi?n.

Ideas para aprovechar las oportunidades de la globalizaci?n, la apertura al mundo y la integraci?n internacional de Am?rica Latina.

Ideas para avanzar en la lucha contra la pobreza a trav?s de pol?ticas que generen empleo.

Ideas para fortalecer el Estado de Derecho, la democracia y el respeto por los derechos individuales.

Ideas para parar la amenaza creciente del populismo en la regi?n, y para hacer realidad una verdadera agenda de libertad para frenarlo.

Estos fueron algunos de los important?simos asuntos que se abordaron durante estos tres d?as, en este encuentro que logr? reunir a tantos amigos e instituciones con quienes compartimos convicciones, principios y valores.

Durante el pasado a?o, la fundaci?n FAES ha presentado en las principales capitales de Am?rica Latina, en Europa y en los Estados Unidos el ?ltimo informe estrat?gico que hemos elaborado: "Am?rica Latina: Una agenda de libertad". Este? trabajo, realizado bajo la direcci?n de Miguel Angel Cort?s, fue el producto de la colaboraci?n de muchas personas e instituciones que creen en la libertad como motor del progreso.

Muchos de ellos, que participaron activamente en la elaboraci?n del documento, est?n de nuevo hoy aqu?, demostrando que continuamos unidos fervientemente en la lucha por la libertad. Algunos de ellos tambi?n fueron becarios de la Fundaci?n FAES y juntos est?n conformando una red muy importante para el futuro de la libertad en Am?rica Latina.

En el estudio se abordan propuestas pol?ticas, econ?micas y culturales tanto para los pa?ses de la regi?n como para sus socios y aliados.? Instituciones s?lidas para una democracia eficaz, una econom?a abierta y una sociedad de amplias clases medias son algunos de los objetivos que planteamos. Tambi?n presentamos propuestas para fomentar la integraci?n, para mejorar la educaci?n, la innovaci?n y la cultura como aliados eficaces para el desarrollo.?

Dentro de la agenda pol?tica contenida en el documento, hay una propuesta que es crucial para el anclaje de los pa?ses de Am?rica Latina en la vanguardia de las naciones democr?ticas: unir a los afines.

En la encrucijada en la que se encuentra Am?rica Latina - entre el populismo revolucionario en su vertiente m?s alocada o la democracia liberal - es fundamental hacer efectiva y operativa esta propuesta a trav?s de la pol?tica, la voluntad y la decisi?n de todos quienes, dentro de la pluralidad, formamos parte del mismo arco ideol?gico.?

Ante el dilema de formar parte del grupo de naciones m?s democr?ticas y pr?speras o caer en el pozo del socialismo caduco, que ahora se presenta como "del siglo XXI", es necesaria la uni?n de aquellos que compartimos los mismos valores frente a los enemigos de la libertad.

Siempre sostuve la necesidad de construir en pol?tica proyectos ganadores que cuenten con tres elementos ineludibles: un partido pol?tico s?lido, un programa exitoso y un l?der.

Es crucial para la pervivencia de la Regi?n y su anclaje en Occidente trabajar en el fortalecimiento de una red de personas, instituciones y partidos pol?ticos comprometidos con las ideas de libertad y que trabajemos coordinadamente. Una red, que uniendo a los afines, transmita las ideas de libertad, de democracia, de respeto al Estado de derecho y? la necesidad de fortalecimiento institucional para la prosperidad y el ?xito de las naciones.

Vivimos en tiempos de relativismo cultural, de falsificaciones masivas y de interpretaciones interesadas de la historia; en tiempos de abusos del idioma que pretenden convertir las palabras en c?scaras vac?as. Por esto, resulta? imprescindible definir y precisar los t?rminos.

En este sentido, pienso que tenemos que ser muy claros a la hora de defender una idea: La pertenencia de Am?rica Latina a la civilizaci?n occidental es un hecho irrefutable.

Am?rica Latina es parte sustancial de Occidente. Existe un elenco de valores y principios que informan el pensamiento occidental. Los derechos humanos, las libertades individuales, la igualdad ante la ley, la democracia, la econom?a de mercado? y el Estado de Derecho est?n en la base misma de nuestra civilizaci?n y no podemos dejar que sean pisoteados.

Me refer?a antes a la perversi?n del lenguaje como uno de los rasgos caracter?sticos del relativismo cultural.? Uno de los t?rminos que m?s ha sufrido maltratos es la palabra libertad.

Hayek ya nos advert?a que los nuevos planificadores nos prometen una libertad colectiva que es, en el fondo, la libertad ilimitada del planificador para manejar la sociedad a su antojo restringiendo las libertades individuales.

Lamentablemente, esta distorsi?n ling??stica es la base sobre la que se sustenta el proyecto pol?tico, denominado "socialismo del siglo XXI". Este movimiento ideol?gico que abandera buena parte de la izquierda latinoamericana se dedica sistem?ticamente a demonizar y estigmatizar a todo aquello que se refiere a la libertad del individuo y a quienes, como nosotros, nos llamamos liberales precisamente por defender esa libertad.

Los l?deres populistas de esta "nueva" izquierda latinoamericana anteponen los derechos colectivos, derivados de la pertenencia a un grupo ?tnico o social, a los derechos y libertades individuales inherentes al propio ser humano. Sus proyectos totalitarios se apoyan en una realidad inventada, construida sobre la base de un pasado tergiversado. Sabemos bien, porque vemos hacia d?nde caminan las sociedades que los sufren, que sus enso?aciones conducir?n a sus pa?ses al fracaso.

Es terrible ver c?mo, no contentos con los desaguisados que cometen en sus pa?ses, estos populistas tienen la ocurrencia de tapar problemas internos fabricando conflictos externos.

Ser?a terrible pensar que en lugar de ejercer sus responsabilidades ejerciendo la soberan?a y el control de las fronteras con la fuerza del Estado de Derecho, se dediquen a cobijar a grupos terroristas. Terroristas que con sus abominables actos no dejan de hostigar a las democracias de Am?rica Latina. Queridos amigos de la libertad, tenemos que continuar en alerta ante todas estas amenazas que nos presentan los enemigos de la libertad.

El victimismo es otro elemento caracter?stico de los enemigos de la libertad. Los l?deres populistas eximen sistem?ticamente de responsabilidad a sus decisiones pol?ticas. Acusan de todas las desgracias e injusticias, reales o ficticias, que han? padecido o padecen sus ciudadanos a los actores externos e internos. Cuando sus falaces argumentos no encuentran refugio en los fantasmas externos (ll?mense el imperialismo, la banca extranjera, las empresas multinacionales, la Espa?a colonialista?) no escatiman esfuerzos en buscar tambi?n falsos enemigos internos, con el fin de amedrentar y disuadir.

Forman parte de este grupo: periodistas,? empresarios, acad?micos o ciudadanos de a pie que no comulgan con las tesis impuestas por el r?gimen.

Este populismo de nuevo cu?o juega con el sufrimiento y la angustia de los m?s desfavorecidos. Este populismo tiene objetivos claros: la desarticulaci?n de las instituciones, el desmantelamiento del Estado de Derecho y la expulsi?n del sistema democr?tico de todo aqu?l que no comulgue con su ideolog?a sectaria.

Hay que estar preparados para batallar en el terreno de las ideas contra estas amenazas a las que se enfrenta Occidente.

Sin embargo, de cara al futuro de la regi?n, no todas son amenazas, no todo es desolador. Tambi?n tenemos que tener presente que existen grandes oportunidades. Y que no podemos desaprovechar otro tren que nos brinda la historia a los iberoamericanos.

El crecimiento de la econom?a mundial no tiene parang?n en la historia de la humanidad. Existe un importante incremento en la demanda de materias primas, sobre todo por parte de China y otros pa?ses emergentes. Los pa?ses latinoamericanos son importantes suministradores de estas materias, y buena parte de su crecimiento econ?mico se debe a su exportaci?n. Sin duda esta es una gran oportunidad.?

Sin embargo, este elemento no basta por s? solo. Los responsables pol?ticos no deben olvidar que las econom?as realmente fuertes se basan en otros factores.

Las reformas deben ir encaminadas a un profundo fortalecimiento institucional, a una mayor apertura econ?mica y a integrar la econom?a en el juego global, incluyendo, por supuesto, la firma de tratados de libre comercio.

Es preciso tambi?n hacer hincapi? en pol?ticas que pongan ?nfasis? en el conocimiento y la innovaci?n. Porque son ?stas las ?nicas garant?as de ?xito a largo plazo.? Quienes quieran asegurar un futuro pr?spero a sus pueblos, han de hacer una apuesta decidida por la educaci?n y fomentar, mediante un marco jur?dico e institucional adecuado, la creatividad, el m?rito y el esfuerzo.

No se prospera si los gobiernos no apuestan por reformas estructurales para salir de la pobreza.? Para ello las econom?as deben ser abiertas y competitivas, deben estar encaminadas a respetar? la propiedad privada y los proyectos individuales de los ciudadanos. Como dec?a antes,? pueden ayudar los precios altos de las materias primas, el fuerte crecimiento econ?mico mundial y los costos significativamente bajos de la financiaci?n.

Sin embargo, esto s?lo favorece a largo plazo a las naciones que fomentan la libre empresa en un marco legal estable.

Lamentablemente, aquellas naciones que se limiten a un planteamiento cortoplacista por parte de sus responsables pol?ticos, estar?n condenadas a repetir de forma c?clica sus fracasos.

Otra fortaleza, otra oportunidad con la que contamos los iberoamericanos es la Comunidad Iberoamericana de Naciones.

Siempre cre? que la Comunidad Iberoamericana de Naciones era una excelente oportunidad pol?tica, econ?mica, cultural y social para las veintid?s naciones soberanas que la componen y las m?s de 500 millones de personas que la habitan, y sigo pensando eso a pesar de todo lo ocurrido en la ?ltima cumbre.

Compartimos el espa?ol y el portugu?s, los quinientos a?os de historia en com?n, las costumbres y tradiciones, la herencia cultural que abarca lo tangible y lo intangible, el mestizaje enriquecedor.

Si queremos fortalecer las libertades, fomentar la integraci?n y reforzar las instituciones en Iberoam?rica, contamos con un instrumento valios?simo que es nuestra Comunidad Iberoamericana de Naciones y que no podemos desaprovechar.

Un v?nculo en el que debemos trabajar de forma paralela al trabajo de refuerzo del v?nculo atl?ntico. Porque el di?logo atl?ntico entre Europa y los Estados Unidos debe incluir inexorablemente a Am?rica Latina.

Desde el mundo de las ideas, debemos trabajar para fortalecer estos lazos. Porque la Comunidad Iberoamericana es una realidad incontestable decantada a lo largo de la historia que une dos continentes con lazos de identidad basados en s?lidos valores culturales y morales.

Prueba de ello es que hoy millones de latinoamericanos viven y trabajan tanto en los Estados Unidos como en Espa?a. Su valiosa contribuci?n a nuestras sociedades es una muestra de todo ello que nos une.

Nosotros, en FAES, estamos muy orgullosos de todos aquellos j?venes l?deres latinoamericanos que son becarios de nuestra fundaci?n y que a?o tras a?o complementan su formaci?n con nosotros. Hoy muchos de ellos nos acompa?an y no quiero dejar de saludarlos. Sois una gran esperanza para el futuro de la libertad en Iberoam?rica.

En esta intervenci?n de clausura de las jornadas conmemorativas del veinte aniversario de la Fundaci?n Libertad no quiero dejar de hacer una referencia especial a una naci?n. A una naci?n muy? querida por m? y por todos los espa?oles. En un evento donde hemos reflexionado tanto sobre la libertad en Am?rica Latina? no puedo dejar de realizar un breve comentario acerca de esa naci?n que tiene una dif?cil ubicaci?n en el mapa pol?tico de Am?rica Latina y en la escena internacional del siglo XXI. Hablo de Cuba, la isla donde todav?a perdura un r?gimen dictatorial comunista.

La renuncia de Fidel Castro a la presidencia de su pa?s ser? un hecho irrelevante si la falta de libertad y la opresi?n que caracterizan el R?gimen siguen intactas. Durante 50 a?os los cubanos han tenido que soportar toda clase de atropellos por parte de la dictadura. Que se retire un dictador no es sin?nimo de que se acabe el R?gimen opresor.

Quiero decir que en Cuba ser?a lamentable la aplicaci?n de un modelo de Estado que combine la apertura econ?mica con el autoritarismo pol?tico. La limosna econ?mica a cambio de renunciar a derechos y libertades que disfrutamos todos los aqu? presentes. Los cubanos no se merecen esta inmoralidad. La apuesta por la transici?n hacia la democracia, y no por la sucesi?n, es la ?nica soluci?n justa y viable de cara al futuro.

En esto tambi?n debemos estar unidos. Pienso que en este proceso de transici?n, que no ser? f?cil como no lo ha sido en ning?n otro pa?s, tienen derecho a participar todos los cubanos, esencialmente los que viven en Cuba, pero tambi?n los exiliados.

Las democracias de Occidente tambi?n deben jugar un papel fundamental a la hora de impulsar la transici?n a la democracia en Cuba.

Concluyo estas reflexiones animando una vez m?s a la Fundaci?n Libertad y a todas aquellas instituciones y personas que? apoyamos este evento a que sigamos trabajando juntos, recorriendo el camino de la libertad. Me honra estar ligado a una instituci?n que defiende y promueve los valores de la libertad y de la responsabilidad individual. Estoy convencido de que? de que el trabajo de instituciones como las que formaron parte de estas jornadas ser? crucial para hacer frente con ?xito a los desaf?os y a las amenazas que Occidente, Am?rica Latina y la libertad afrontan en el mundo que nos toca vivir.

La uni?n hace la fuerza, y juntos podemos llegar mucho m?s lejos. Tengo la certeza que llegaremos lejos, porque la historia nos demuestra que las tiran?as nunca prevalecen sobre la decidida voluntad de los hombres libres.

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