CONSTITUCIONALISMO SELECTIVO

17/04/2020

El Gobierno, tan ocupado consigo mismo, ha encontrado tiempo para encargar al Consejo de Estado un dictamen previo al recurso de inconstitucionalidad contra el decreto ley de la Junta de Andalucía sobre medidas de liberalización económica.

Mal momento para poner obstáculos a todo lo que puede significar recuperación de capacidades productivas y facilidades a la actividad económica. Pero sorprende –bueno, en realidad no sorprende nada– que el Gobierno se invista de tanto escrúpulo constitucional para hacer oposición a la Junta de Andalucía mientras se ha instalado con abuso en los poderes extraordinarios atribuidos con demasiada largueza por la declaración del estado de alarma.

Habrá un dictamen del Consejo de Estado contra el decreto andaluz. No lo ha habido para determinar hasta dónde llegan los poderes exorbitantes del Gobierno –que este utiliza con tanta ineficacia– y cuál es el instrumento constitucional adecuado para esta suspensión masiva de libertades fundamentales inédita en tiempos de paz. No estamos hablando de debates académicos, sino de la realidad de un Gobierno refugiado en sus abusivos poderes excepcionales para sobrevivir a sus propias carencias.